¿Puedo perder una adjudicación por no presentar las fianzas requeridas?
By Cristina Contreras - mayo 06, 2026
Has pasado semanas, e incluso meses, armando minuciosamente tu propuesta para esa licitación que podría impulsar el crecimiento definitivo de tu empresa. Ajustaste los costos al máximo, organizaste a tu mejor equipo técnico y lograste estructurar una oferta insuperable. Finalmente, recibes la gran noticia de que tu empresa ha sido la ganadora!. La alegría es inmensa y lo celebras con tu equipo, pero pronto la euforia da paso a la estricta realidad de los trámites legales.
¿Sabes que en el sector gubernamental la presentación de fianzas es una exigencia dictada por la ley para poder formalizar el acuerdo? Si dejaste este requisito para el final, o si no mediste previamente tu capacidad con una compañía aseguradora, es muy probable que un sudor frío empiece a recorrer tu espalda. Justo en ese momento de incertidumbre, surge una reflexión inevitable que te quita el sueño: ¿Puedo perder una adjudicación por no presentar las fianzas requeridas? Acompáñame a descubrir en este artículo por qué el respaldo de tus fianzas es tan vital como tu propia propuesta técnica, y cómo evitar que el contrato de tus sueños se escape de tus manos.
¿Puedo perder una adjudicación por no presentar las fianzas requeridas?
La respuesta corta y directa es: Sí, absolutamente. A continuación, te explico a detalle por qué sucede esto, basándome en los fundamentos técnicos de la industria de fianzas y en el marco de contratación ecuatoriano.
1. El compromiso inicia desde la oferta
Para entender por qué puedes perder un contrato adjudicado, primero debemos mirar el paso previo: la licitación. Cuando presentas una propuesta para un proyecto, frecuentemente se te exige una fianza de seriedad de oferta.
El objetivo principal de este instrumento es garantizar que el contratista aceptará el proyecto si resulta ganador y que, además, entregará la fianza de fiel cumplimiento exigida para la obra. Es decir, es una promesa formal y respaldada económicamente de que tienes la capacidad y la intención real de asumir el trabajo.
2. La pérdida de la adjudicación
Si resultas favorecido con la adjudicación del contrato, pero por algún motivo (falta de liquidez, problemas técnicos o rechazo de tu aseguradora) te resulta imposible entregar las fianzas definitivas, la entidad contratante no podrá formalizar el contrato contigo.
¿Qué sucede entonces? La práctica habitual dicta que el proyecto se reasigne al participante que presentó la propuesta que quedó en segundo lugar de calificación o precio. Perderás la adjudicación de forma inmediata porque no pudiste perfeccionar el contrato con las garantías exigidas.
3. Las graves consecuencias en Ecuador
Perder la adjudicación no es el único dolor de cabeza. En el entorno ecuatoriano, regido estrictamente por la Ley Orgánica del Sistema Nacional de Contratación Pública (LOSNCP), las repercusiones van mucho más allá de simplemente dejar ir un negocio:
- Pérdida económica: Al no poder firmar el contrato y entregar las fianzas definitivas, la entidad contratante tiene el derecho absoluto de ejecutar tu fianza de seriedad de oferta. Esa indemnización busca compensar al contratante por el tiempo perdido y por los costos adicionales de tener que adjudicar la obra a la segunda mejor opción.
- Inhabilitación comercial: si una fianza llega a ser ejecutada por incumplimiento ante una entidad pública, el contratista será ingresado al registro de contratistas incumplidos del Estado. Esta dura sanción te impide volver a celebrar contratos con cualquier entidad pública durante un periodo de cinco años.
4. La importancia de la precalificación
Las aseguradoras - afianzadoras utilizamos sistemas de soporte de decisiones para precalificar a los contratistas, es decir, antes de que la fianza sea urgente, aplicamos un proceso de calificación, de modo que cuando llega la necesidad de una fianza en específico, el proceso está prácticamente listo para la emisión. Con este proceso, nuestros clientes cuentan con el respaldo desde mucho antes de la adjudicación, dándoles así la tranquilidad de que cuando se necesite, la póliza de fianza estará lista sin apuros y preocupaciones.
Como contratista, lo ideal es acercarte a tu afianzadora antes de presentar tu oferta. Debes asegurarte de que cuentas con la línea de clasificación suficiente y el respaldo necesario para que, una vez que ganes la adjudicación, la emisión de tus fianzas definitivas sea un proceso fluido y sin sorpresas.
En resumen: nunca asumas un compromiso de licitación si no estás completamente seguro de que tu afianzadora te respaldará en la etapa final. ¡Tu reputación, tu patrimonio y tu futuro comercial en Ecuador dependen de ello!


